¡Síguenos!Europa respalda el diálogo mientras persisten dudas sobre el programa nuclear iraní.
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WASHINGTON D.C..– Irán y Estados Unidos avanzan en las negociaciones para intentar poner fin a la guerra iniciada tras la ofensiva lanzada por Washington e Israel el pasado 28 de febrero. El posible acuerdo también contempla facilitar nuevamente la navegación en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio energético mundial.
Durante este domingo, las autoridades iraníes evitaron pronunciarse oficialmente sobre el posible pacto. Sin embargo, desde Washington continuaron las señales de optimismo sobre un eventual anuncio en los próximos días.
El presidente Donald Trump afirmó que las conversaciones “avanzan de manera ordenada y constructiva”, aunque pidió a su equipo negociador actuar con cautela para evitar errores durante el cierre del acuerdo.
“Ambas partes deben tomarse su tiempo y hacerlo bien. ¡No puede haber errores!”, escribió Trump en Truth Social, donde reiteró que Irán “no puede desarrollar ni adquirir un arma o una bomba nuclear”.
El mandatario estadounidense añadió que el bloqueo marítimo impuesto por Washington sobre puertos iraníes desde mediados de abril continuará vigente hasta la firma formal del acuerdo.
Posteriormente, el portal Axios informó, citando a un alto funcionario de la Casa Blanca, que el memorando podría firmarse en los próximos días, aunque no este domingo, como había sugerido previamente el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, desde Nueva Delhi.
En paralelo, Pakistán, que participa como mediador, anunció que espera albergar “muy pronto” una nueva ronda de conversaciones entre Washington y Teherán en Islamabad, luego del intento fallido registrado en abril.
Las filtraciones difundidas por medios iraníes y estadounidenses indican que el borrador prioriza el cese de hostilidades y la reapertura parcial del estrecho de Ormuz, bloqueado parcialmente por Irán desde los primeros días del conflicto.
Según Axios, el acuerdo incluiría una tregua de 60 días y la normalización gradual del tránsito marítimo. Por su parte, la agencia iraní Tasnim señaló que el paso seguiría bajo control iraní y no implicaría un regreso completo a las condiciones previas a la guerra.
Ambos medios coinciden en que Washington suspendería temporalmente algunas sanciones contra Teherán, permitiría la venta de crudo iraní y liberaría parte de los fondos iraníes congelados en el extranjero.
Las diferencias aparecen sobre el programa nuclear iraní. Axios sostiene que Teherán aceptaría no buscar armas nucleares, mientras Tasnim asegura que ese tema fue aplazado para futuras negociaciones posteriores a la firma del memorando.
La situación mantiene la preocupación en Israel. El primer ministro Benjamín Netanyahu aseguró haber acordado con Trump que cualquier pacto deberá incluir el desmantelamiento de instalaciones iraníes de enriquecimiento de uranio y la retirada de material altamente enriquecido.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el primer ministro británico, Keir Starmer, respaldaron los avances diplomáticos, aunque exigieron garantías de que Irán no desarrollará armamento nuclear.
Ante ello, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó que Teherán “no busca fabricar bombas atómicas”, aunque subrayó que su país no hará concesiones sobre su “honor y dignidad”.


