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La medida modifica la Circular 06/2012 y abre una nueva facultad para la instrumentación de la política monetaria.
El Banco de México publicó el pasado 15 de junio en el Diario Oficial la Circular 8/2026, documento que modifica la Circular 06/2012 y establece una nueva facultad para que el banco central pueda adquirir bonos de regulación monetaria y valores gubernamentales en el mercado secundario a partir del 17 de agosto de 2026.
De acuerdo con el contenido del documento, hasta ahora la institución participaba como agente financiero del Gobierno Federal principalmente en operaciones de colocación y administración de valores. Con la entrada en vigor de esta disposición, también contará con la posibilidad de comprar esos instrumentos financieros dentro del mercado secundario como parte de las herramientas disponibles para la instrumentación de la política monetaria.
La publicación ha generado interpretaciones sobre el alcance que podría tener esta nueva atribución. Entre ellas, se plantea que la posibilidad de adquirir deuda gubernamental representa la construcción de un marco legal que, en caso de utilizarse ampliamente, permitiría una mayor participación del banco central en operaciones relacionadas con el financiamiento del sector público mediante la compra de valores emitidos por el propio gobierno.
No obstante, la disposición publicada no establece un programa de compras, tampoco fija montos específicos, calendarios o metas para la adquisición de bonos. El documento únicamente incorpora una facultad adicional dentro del marco operativo del banco central.
El debate también ha retomado el contexto histórico de la autonomía del Banco de México, vigente desde el 1 de abril de 1994, fecha en la que la institución dejó de depender formalmente de las decisiones del Poder Ejecutivo en materia de política monetaria. A partir de esta referencia histórica, diversos análisis comparan el nuevo esquema operativo con otros mecanismos utilizados por bancos centrales internacionales para intervenir en los mercados financieros.
Dentro de estas interpretaciones también se advierte que una eventual utilización amplia de esta herramienta podría traducirse en una expansión monetaria con efectos sobre la inflación, aunque hasta el momento no existe un anuncio oficial sobre compras de bonos ni un programa de ejecución asociado a esta facultad.
El tema se desarrolla además en un contexto internacional marcado por elevados niveles de deuda pública, particularmente en economías como Estados Unidos, donde especialistas mantienen abierto el debate sobre los efectos de los sistemas monetarios basados en dinero fiduciario y las políticas de financiamiento gubernamental.


