¡Síguenos!Inversión privada domina, pero persisten cuellos de botella en sectores clave.
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El crecimiento económico de México se ha mantenido por debajo del 2% anual durante los últimos 25 años. Así lo afirmó Eduardo Osuna, vicepresidente y director general de BBVA México, durante la Reunión Nacional de Consejeros Regionales 2026. El señalamiento es directo: el país arrastra rezagos estructurales que limitan su expansión.
“México no ha roto el 2 por ciento de crecimiento en los últimos 25 años”, declaró el directivo. Entre 2000 y 2018, el PIB avanzó apenas 1.9%, mientras que en el periodo posterior —incluyendo el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y el primer año de Claudia Sheinbaum— el crecimiento fue de 1.2%.

El diagnóstico apunta a tres factores persistentes: falta de infraestructura, alta informalidad laboral y debilidad en la seguridad pública y jurídica. Osuna subrayó que México dejó de ser la economía número 11 del mundo y hoy ocupa el lugar 15, presionado por el avance de otros países.
La infraestructura emerge como un punto crítico. El país no ha desarrollado un plan robusto desde los años 90. Energía, carreteras, puertos y aeropuertos enfrentan rezagos que frenan la expansión industrial. “El plan de infraestructura mueve la hoja de inversión y destraba cuellos de botella”, explicó.
En paralelo, el 55% de la población ocupada trabaja en condiciones de informalidad, generando solo el 25% del producto, lo que limita el acceso al crédito y reduce el flujo de financiamiento.
La inseguridad también pesa. Tiene un costo económico relevante y desalienta la inversión. “Si no resolvemos las razones por las cuales los empresarios no invierten más en México, no podemos mover la hoja de la inversión”, advirtió.
Entre 2018 y 2025, la inversión privada representó el 76% del capital total, frente al 11% de inversión extranjera directa y apenas 3% de inversión pública. Osuna señaló que ambos componentes deberían duplicarse.
Por su parte, Carlos Torres Vila, presidente de Grupo BBVA, indicó que México tiene ventajas frente al nearshoring, pero insistió: el potencial no basta sin inversión en infraestructura, innovación y tecnología.
con informacion de FORBES


