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Filippo Ganna domina el recorrido de 11.5 km y confirma su especialidad.
El ciclista mexicano Isaac del Toro, integrante del UAE Team Emirates, compitió este lunes 9 de marzo de 2026 en la primera etapa de la Tirreno-Adriático, una contrarreloj individual que marcó el arranque de la tradicional prueba italiana.
La jornada abrió con un recorrido de 11.5 kilómetros con salida y llegada en Lido di Camaiore, escenario donde el italiano Filippo Ganna, del INEOS Grenadiers, volvió a imponer su jerarquía contra el reloj. El especialista registró 12:08, un tiempo que lo consolidó como el más veloz del día y que le permitió conquistar esta contrarreloj inaugural por cuarta vez en su carrera, confirmando su fuerte relación con la llamada Carrera de los Dos Mares.
El dominio del equipo británico se completó con el neerlandés Thymen Arensman, también de INEOS Grenadiers, quien finalizó 22 segundos detrás de Ganna para asegurar el doblete del equipo. El podio lo completó el alemán Maximilian Walscheid, del Lidl-Trek, a 26 segundos del ganador.
Entre los nombres destacados de la jornada apareció el esloveno Primoz Roglic, del BORA, quien inauguró su temporada con un séptimo lugar, a 31 segundos del líder. Roglic mantiene como objetivo disputar el título y buscar al final de la semana el “Tridente” por tercera vez en su carrera.
Por su parte, Isaac del Toro cerró la etapa con un décimo puesto, a 36 segundos de Ganna, resultado que lo coloca dentro del Top 10 en el arranque de una de las pruebas por etapas más exigentes del calendario europeo.
La segunda etapa de la Tirreno-Adriático contempla un recorrido de 206 kilómetros entre Camaiore y San Gimignano, completamente dentro de la región de Toscana. El trayecto presenta varios sectores exigentes, con pendientes superiores al 10% que podrían marcar las primeras diferencias entre los aspirantes a la clasificación general.
Uno de los puntos clave será la subida a Castelnuovo Val di Cecina, considerada la más demandante del día, seguida por un tramo de sterrato casi totalmente en ascenso. El final, a las afueras de San Gimignano, propone un cierre explosivo con rampas que alcanzan hasta el 15% de inclinación, un desafío que pondrá a prueba la resistencia del pelotón desde la segunda jornada.


