¡Síguenos!
TwittearVisitas: 121
Narcotráfico, Venezuela y sanciones de OFAC, en el centro del diálogo
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, concedió este jueves desde el Palacio de Nariño una entrevista exclusiva a Telemundo 51, en la que abordó su más reciente conversación con Donald Trump tras la captura de Nicolás Maduro, así como su visión sobre el futuro político de América Latina y el balance de su gobierno.
Petro relató que el miércoles sostuvo una llamada con Trump con el objetivo de aliviar tensiones regionales. En ese intercambio, el mandatario estadounidense le habría dicho: “Yo sé que a usted le han rodeado de mentiras como a mí”. A partir de ese contexto, Petro afirmó que su futuro personal y político podría depender de las decisiones del presidente estadounidense.
El mandatario colombiano señaló que enfrenta un escenario de incertidumbre por su inclusión en OFAC, lo que —dijo— podría derivar en una parálisis económica. “Si la OFAC existe, yo tengo que mover mi vida acorde a eso”, afirmó. De no ser así, adelantó que, tras concluir su mandato, se ve a sí mismo como conferencista en temas medioambientales.
En octubre de 2025, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, impuso sanciones contra Petro, al acusarlo de permitir que carteles de la droga prosperaran en Colombia.
En materia de narcotráfico, el presidente destacó que su gobierno ha destruido 13 mil laboratorios de droga y eliminado cultivos de hoja de coca que —afirmó— se habían duplicado durante la administración de Iván Duque (2018-2022).
Sobre Venezuela, Petro subrayó que Colombia comparte 2,600 kilómetros de frontera con ese país y que la captura de Maduro le generó preocupación por la posibilidad de un ataque militar en territorio colombiano. Reconoció que fue mediador entre los gobiernos de Maduro y Joe Biden, aunque admitió que el chavismo hoy presenta divisiones internas.
Petro reiteró que no reconoció el gobierno venezolano tras las elecciones de 2024, al considerar que no hubo comicios libres ni garantías para la oposición. También confirmó que solicitó una amnistía general para presos políticos, sin resultados.
El mandatario sostuvo que una eventual presidencia de Edmundo González podría detonar violencia, por lo que planteó nuevas elecciones con institucionalidad sólida. En paralelo, criticó la vigencia de la Doctrina Monroe y defendió el derecho internacional como vía de solución regional.
Finalmente, informó que este jueves dialogó con Luiz Inácio Lula da Silva sobre la construcción de una Latinoamérica basada en energías limpias, y enumeró logros de su gestión, como la salida de dos millones de personas de la pobreza, el aumento del salario mínimo y la tasa de desempleo más baja del siglo, además de reconocer pendientes como la revitalización de la Amazonía.


