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• Conflicto en Irán presiona mercados y eleva costos energéticos globales
La inflación en Estados Unidos registró un repunte en marzo de 2026 al ubicarse en 3.3 % interanual, su nivel más alto desde mayo de 2024. El dato se alineó con las previsiones del mercado, que anticipaban un incremento frente al 2.4 % de febrero, impulsado principalmente por el encarecimiento de la gasolina en medio de la guerra en Irán.
De acuerdo con el Buró de Estadísticas Laborales (BLS), la inflación subyacente —que excluye energía y alimentos— alcanzó el 2.6 %, una décima por encima del mes previo. El comportamiento refleja un impacto moderado de los aranceles del presidente Donald Trump, previo a posibles efectos más amplificados por el conflicto en Medio Oriente.
En términos mensuales, el índice general avanzó 0.9 % en marzo, acelerando desde el 0.3 % registrado en febrero. La inflación subyacente se mantuvo en 0.2 % mensual, sin variación.
El principal motor del alza fue el índice de energía, que creció 10.9 %, con un salto del 21.2 % en la gasolina, responsable de casi tres cuartas partes del incremento total.
El escenario geopolítico ha elevado la tensión. La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha afectado el tránsito en el estrecho de Ormuz, donde el flujo de tanqueros opera apenas al 10 % de su capacidad habitual, presionando los precios de hidrocarburos.
El economista jefe de la Casa Blanca, Kevin Hassett, anticipó una corrección: “Esperamos que la situación vuelva a la normalidad” una vez restablecido el tránsito. Añadió que los mercados proyectan una caída rápida en los precios energéticos tras la reapertura.
En paralelo, el costo de la vivienda subió 0.3 %, mientras los alimentos se mantuvieron sin cambios. Los alimentos fuera del hogar aumentaron 0.2 %.
En el balance anual, la energía creció 12.5 % y los alimentos 2.7 %. Subieron también tarifas aéreas, ropa, mobiliario, educación y vehículos nuevos; en contraste, bajaron atención médica, cuidado personal y autos usados.
La inflación, junto con el PIB y el desempleo, será determinante para la próxima decisión de la Reserva Federal en su reunión del 28 y 29 de abril.


