¡Síguenos!Producción consolidada en contexto del Periodo Especial en Cuba
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La historia de la vacuna Heberbiovac HB, desarrollada en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), marca un hito en la ciencia latinoamericana al convertirse en la primera vacuna de la región certificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El investigador Yair Quiñones Maya, figura clave del proceso, comenzó su trayectoria en 1984 en el entorno de la “Casa 149”, laboratorio previo al CIGB. Tras una estancia académica en Bélgica en 1986, se incorporó al desarrollo del interferón alfa recombinante y, posteriormente, en 1989 al proceso de producción de la vacuna contra la Hepatitis B.
El punto decisivo llegó en 1992 cuando el doctor Luis Herrera, fundador de la biotecnología cubana, impulsó la certificación internacional del producto. Desde ese momento y hasta el año 2000, equipos multidisciplinarios trabajaron para lograr la validación de la OMS.
El proceso coincidió con el Periodo Especial, una etapa de fuerte crisis económica en Cuba tras la caída de la Unión Soviética, lo que incrementó la complejidad del proyecto.
La vacuna fue resultado de un esfuerzo colectivo que integró al CIGB, BioCen, CENPALAB y la autoridad regulatoria CECMED, además de instituciones técnicas y constructoras. Bajo la coordinación del doctor José Miyar Barruecos, el proyecto alcanzó reconocimiento internacional.
Tras su certificación, la vacuna abrió puertas a transferencias tecnológicas hacia países como Irán e India, consolidando la reputación científica de Cuba.
Hoy, Quiñones Maya continúa su labor en CIGB Mariel, formando jóvenes especialistas y asegurando la continuidad del legado biotecnológico cubano.


