¡Síguenos!Sanciones y presión política refuerzan postura de Washington frente a La Habana.
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Washington, 1 de mayo (EFE). — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que “tomará el control” de Cuba “casi de inmediato”, al tiempo que señaló que primero concluirá el “trabajo” en Irán. La declaración ocurrió durante su participación como orador principal en una cena privada del Forum Club en West Palm Beach, Florida.
En su intervención, el mandatario describió un posible despliegue militar al mencionar que, tras concluir acciones en Irán, podría ordenar el traslado del portaaviones USS Abraham Lincoln hacia el Caribe. Según sus palabras, la embarcación podría situarse “a unos 100 metros de la costa” cubana, escenario en el que —dijo— los isleños responderían: “muchas gracias, nos rendimos”.
El evento se desarrolló en un entorno político y empresarial cerrado, organizado por el Forum Club, espacio frecuente de interacción entre líderes, empresarios y figuras públicas en Florida.
Ese mismo viernes, la Administración Trump intensificó su política hacia la isla al redoblar sanciones económicas dirigidas a sectores clave como energía, defensa, minería y servicios financieros. De acuerdo con la orden ejecutiva firmada, cualquier persona o empresa que opere en estos sectores o mantenga vínculos con el Gobierno cubano enfrentará el bloqueo total de activos en Estados Unidos.
En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, acusó a Cuba de permitir la presencia de servicios de inteligencia de “adversarios” a solo 90 millas del territorio estadounidense, subrayando que esta situación “no será tolerada”.
En el plano legislativo, el Senado rechazó una propuesta demócrata que buscaba limitar posibles acciones militares contra La Habana. Desde enero, la administración ha incrementado la presión con un bloqueo petrolero y reiteradas menciones sobre un posible cambio de régimen en la isla.


