¡Síguenos!El esquema prevé una transición progresiva para proteger empleo y estabilidad económica.
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La Cámara de Diputados se encuentra lista para recibir la minuta que el Senado de la República prevé aprobar esta semana, correspondiente a la reforma del artículo 123 constitucional que busca reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas, bajo un esquema gradual.
El planteamiento responde a una dinámica internacional. Diversos países de América Latina, Europa y Asia revisan sus esquemas de tiempo de trabajo, confirmando una tendencia global de modernización laboral, más allá de contextos locales.
De acuerdo con un análisis elaborado por la bancada de Morena, México optó por observar el caso de Chile, donde se aprobó una reducción de jornada de 45 a 40 horas, con una implementación escalonada de hasta cinco años, a partir de 2024, permitiendo adaptaciones por sector.
Los primeros resultados detectados en los sectores que adoptaron de forma anticipada este modelo incluyen una mejor relación entre vida personal y trabajo, así como una disminución en la rotación de personal.
El diputado Pedro Haces Barba señaló que estos elementos ofrecen una base comparativa sólida para el diseño del modelo mexicano, alineado con la realidad productiva del país. Recalcó que la iniciativa no responde a impulsos ideológicos, sino a una reconfiguración gradual del esquema laboral.
Explicó que la propuesta busca que la transición se realice de forma ordenada, permitiendo a empresas y trabajadores ajustar procesos sin poner en riesgo el empleo formal ni la estabilidad económica.
“La reducción de la jornada no está planteada como un cambio inmediato… hasta alcanzar las 40 horas semanales hacia el final del periodo de transición”.
El legislador subrayó que la experiencia internacional demuestra que los cambios planificados generan mejores resultados y que, en el caso mexicano, se prioriza una transición responsable que considere el tamaño de las empresas y la diversidad de sectores.


