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Más de 212 mil casos sospechosos y 110 muertes en la región.
Virus carecen de vacuna y tratamiento; solo prevención y control de vectores.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó una alerta epidemiológica por la circulación de chikunguña y virus Oropouche en distintos países de las Américas durante 2025. El organismo internacional advirtió que la coexistencia de estas arbovirosis podría elevar el riesgo de complicaciones graves y decesos, sobre todo en poblaciones vulnerables.
Según el reporte, Bolivia, Brasil y Paraguay concentran los brotes más fuertes de chikunguña, con afectaciones adicionales en zonas del Caribe. Hasta el 9 de agosto, se notificaron más de 212.000 casos sospechosos y al menos 110 muertes en 14 países. Aunque representa una reducción respecto a 2024, los focos activos continúan siendo un desafío de salud pública.
La OPS informó que circulan dos genotipos del virus chikunguña: el asiático y el africano oriental-central-meridional. Este último, ya detectado en cuatro países, preocupa por su capacidad de adaptación y por alterar la dinámica de transmisión. La agencia remarcó la necesidad de comprender los linajes genéticos para mejorar las respuestas sanitarias.
En paralelo, el virus Oropouche, transmitido por el jejen Culicoides paraensis, mostró un avance geográfico sin precedentes. En solo siete meses, se confirmaron 12.700 casos en once países, con transmisión autóctona en Brasil, Colombia, Cuba, Panamá, Perú y Venezuela.
La OPS reiteró que no existen vacunas ni tratamientos específicos, por lo que la estrategia central es la prevención, basada en el control de vectores y la protección personal. También pidió diagnóstico temprano, reforzar la atención clínica y fomentar la participación comunitaria en la eliminación de criaderos de mosquitos.
El organismo llamó a los países a actuar de forma coordinada y proactiva, ante la amenaza creciente de estas enfermedades emergentes.