¡Síguenos!Autoridades admitieron fallas de vigilancia que retrasaron detectar el virus durante semanas.
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BUNIA, República Democrática del Congo.— La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó este martes una fuerte preocupación por la velocidad y el alcance del brote del virus Bundibugyo, una variante relacionada con el ébola, que ya dejó al menos 134 muertes sospechosas y más de 500 posibles casos en el este de la República Democrática del Congo.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó estar “profundamente preocupado” por la evolución de la epidemia, especialmente por la aparición de contagios en zonas urbanas, el fallecimiento de trabajadores sanitarios y el intenso movimiento de población entre regiones fronterizas.
Las autoridades congoleñas confirmaron que el virus circuló durante semanas sin ser detectado. Las primeras muestras fueron analizadas para identificar la variante más común del ébola, conocida como cepa Zaire, pero los resultados dieron negativo. Esa situación retrasó la respuesta sanitaria y permitió la propagación del brote.
El ministro de Salud del Congo, Samuel Roger Kamba, informó que 69 personas han sido tratadas desde el inicio de la emergencia. Añadió que el primer fallecimiento vinculado al virus ocurrió el 24 de abril en Bunia y que posteriormente el cuerpo fue trasladado a Mongbwalu, una zona minera densamente poblada.
La OMS declaró el brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional, mientras envía recursos a las provincias afectadas cerca de la frontera con Uganda, país que ya reportó una muerte relacionada con una persona procedente del Congo.
La doctora Anne Ancia, responsable del equipo de la OMS en el país, señaló que todavía no se ha identificado al paciente cero. También explicó que la vacuna Erbevo, desarrollada para otro tipo de ébola, está siendo evaluada para posible uso, aunque advirtió que cualquier despliegue tardaría al menos dos meses.
Actualmente existen casos confirmados en Bunia, Goma, Mongbwalu, Nyakunde y Butembo, localidades donde viven más de un millón de personas. Entre los contagios figura el médico estadounidense Peter Stafford, quien atendía pacientes en un hospital de Bunia.
Especialistas reconocieron fallas graves en el sistema de vigilancia epidemiológica. El virólogo Jean-Jaques Muyembe aseguró que los laboratorios locales debieron continuar investigando y remitir muestras al laboratorio nacional. “Algo salió mal”, afirmó.
El brote ocurre en medio de una crisis humanitaria persistente en el este del Congo, una región afectada por desplazamientos masivos y violencia armada. Según datos de la ONU, solamente en Ituri existen más de 273 mil personas desplazadas.
Expertos sanitarios insistieron en que romper la cadena de transmisión sigue siendo la prioridad. El virus se contagia mediante contacto con fluidos corporales y puede provocar fiebre, sangrado, vómitos, diarrea y complicaciones graves potencialmente mortales.


