¡Síguenos!
TwittearVisitas: 146
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el gobierno federal trabaja en una Ley General de Feminicidio, con el objetivo de homologar los procesos de investigación en todo México y reducir los niveles de impunidad en estos delitos.
La propuesta —explicó— se construye a partir del modelo aplicado en la Ciudad de México durante la gestión de Ernestina Godoy, donde se reforzaron los mecanismos de investigación. Ese esquema permitió mejorar la identificación de responsables y elevar el número de detenciones.
“Se está construyendo la ley general para que en todo el país se investigue de la misma forma”, afirmó la mandataria. Detalló que la iniciativa contempla la creación obligatoria de fiscalías especializadas y la implementación de protocolos homologados para atender los casos.
Uno de los ejes operativos es el esquema de “turno continuado”, que permite dar seguimiento inmediato a las denuncias y ampliar el margen de acción para la detención de presuntos responsables. Este mecanismo se enfoca en mantener la continuidad de la flagrancia tras el aviso de familiares.
Sheinbaum subrayó que la mayoría de los feminicidios son cometidos por personas cercanas a las víctimas, como parejas o exparejas, un patrón que ha orientado las estrategias de investigación y prevención hacia la violencia familiar.
En paralelo, el gobierno impulsa acciones preventivas, como la distribución de la cartilla de derechos de las mujeres en lenguas indígenas y la creación de centros de atención en 2 mil 500 municipios, con la intención de reducir factores de riesgo.
La presidenta indicó que mantiene seguimiento a casos como el de Liliana Rivera Garza, asesinada a los 21 años por su expareja que huyó a Estados Unidos, y el de Ana Febe, estudiante de la FES Acatlán, cuya investigación continúa en revisión en el Estado de México.
En este último caso, la familia solicita que se clasifique como feminicidio. La indagatoria inicial apunta a una muerte por aspiración de gas, pero los familiares sostienen que existen elementos de posible responsabilidad del esposo y mencionan la participación de una organización religiosa.
Sheinbaum recordó que la legislación vigente establece que toda muerte violenta de una mujer debe investigarse desde el inicio como feminicidio. Además, señaló que se analiza la viabilidad jurídica de aplicar la ley de forma retroactiva en casos previos.


